Pascal está muy contento ahora mismo. Acaba de terminar el entrenamiento de su esclavo y le gusta el resultado. Ha sido un largo e intenso camino para convertirse en el perfecto chupador de pollas, dedicado al único placer de su amo. Se hace los agujeros con intención, ya que sabe que su único propósito es ser el vertedero de esperma de su amo.