Un aprendiz de traficxxte de Venezuela es detenido por una unidad especial de la policía. A pesar de los numerosos interrogatorios, el joven traficxxte no quiere denunciar a sus compañeros. Tiene miedo de una posible vengxxza. Como todo el mundo sabe, los interrogatorios y los castigos están prohibidos en la policía. Pero nadie dice nada sobre el sexo duro. Dos policías encapuchados y enfadados, deciden utilizar el culo del preso. El joven adicto tendrá que obedecer.