Dos socios comparten el mismo estilo de vida y la misma filosofía. Ambos son seguros de sí mismos, de complexión fuerte, varoniles y les apasionan otros machos. De camino a casa desde la oficina, ven a otro hombre en la calle. La forma en que los mira no les deja ninguna duda... Está buscando diversión. Los dos hombres de negocios sienten que sus pollas se endurecen bajo sus trajes. Invitan al desconocido a casa, esperando que esté dispuesto a darles su culo. Cuando llegan a casa, no se decepcionan. El tipo resulta ser un gran chupador de pollas y un gran cabalgador. ¡! ¡!