Después de vaciar bien las bolas en la cara del repartidor, Doryann se une a un juego de póquer con Josh, otra mafia. Pero cuando juegas con Doryann debes evitar hacer trampa. Para castigar a Josh, Doryann lo obligó a ir al cajero y servir como una sumisa. En este entorno, no se ríe y Josh, por lo general activo y dominante, corre para dar sus agujeros como la última zorra.