Deseoso de nuevas experiencias desenfrenadas, este jovencito gay de culo se encuentra con un dom que lo atará y lo suspenderá en el aire. Una nueva forma de jugar con la polla. El chico se siente raro estando desnudo, ofrecido, suspendido. El amo puede controlarlo como quiera y le venda los ojos para aumentar la excitación sensorial. Cuando chupa así por primera vez, se siente como si descubriera un mundo nuevo. Cuando el tío se lo folla, se siente como un esclavo y abre su agujero como nunca. Y lo mejor de todo: una buena corrida en la boca al final. Como semen cayendo del cielo, ¡qué delicia!