El joven Nico Butti se encuentra en el lugar equivocado en el momento equivocado, pero es el momento y el lugar perfecto para Edwin y Sly, dos dominatrix cachondas. Los dos se abalanzan sobre el joven, decididos a hacer de las suyas con él, pero en cuanto le quitan la ropa, su polla ya se está endureciendo y los dos hombres saben que van a divertirse con él. Desnudo y amordazado con cinta adhesiva, el jovencito se convierte en su juguete, con sus pollas sin cortar adulando su cara y llenando la boca del gatito. Hace todo lo posible por chuparles el semen a los dos y acabar de una vez, pero sabe que querrán más. Los dos pronto se turnan en su pequeño agujero apretado, empujando sus pollas en bruto entre sus mejillas y martillando profundamente, bombeando sus penes exigentes dentro y fuera de su raja poco tierno hasta que el chico coño saca su propio semen de su polla y toma una lluvia de esperma de sus dos herramientas orgásmicas.